Casos
sospechosos de sarampión:
La categoría de caso sospechoso de sarampión abarca muchos casos. Su
propósito es alertar con prontitud al personal de salud de los niveles más
bajos de que el virus del sarampión podría estar circulando en el área. A
efecto de la vigilancia, un paciente que el profesional de servicios en
salud sospeche que tienen sarampión es considerado como caso sospechoso de
sarampión.
En todos los casos sospechosos de sarampión se debe obtener una muestra
de sangre para el análisis de laboratorio a fin de detectar el virus y se debe
avisar de inmediato a las autoridades encargadas de la vigilancia local. La
notificación de un caso sospechoso de sarampión debe desencadenar una
investigación inmediata y pormenorizada del caso y una búsqueda activa de más
casos sospechosos en la zona.
Caso importado
de sarampión:
Por caso importado de sarampión se entiende un caso
confirmado de sarampión en una persona que viajó a otro país donde circulaba el
virus del sarampión durante el período de posible exposición (7 a 18 días antes del inicio del exantema) y estuvo en
una zona donde había casos de sarampión.
Para se confirme la importación de un caso se debe descartar la
posibilidad de exposición local al sarampión tras una investigación minuciosa
de la localidad. Los estudios de epidemiología molecular del virus del
sarampión aislado del paciente podrían proporcionar información adicional sobre
la probable fuente de importación del sarampión.
Caso confirmado de sarampión:
Hay dos clases de casos confirmados:
casos confirmados en laboratorio
y casos confirmados clínicamente.
Casos de sarampión confirmados en el laboratorio: son casos sospechosos de sarampión que,
tras un estudio completo (detectar anticuerpos IgM específicos contra
sarampión), cumplen por lo menos una de los criterios siguientes:
• Confirmación de laboratorio de la infección por el virus del
sarampión,
O
• vínculo epidemiológico con otro caso de sarampión confirmado
en laboratorio
Caso de sarampión confirmado clínicamente:
un caso sospechoso de sarampión que, por
cualquier motivo, no es objeto de una investigación completa se considera como
caso confirmado clínicamente. Como un profesional de servicios de salud
sospechó que podría tratarse de sarampión y no se pudo excluir esta
posibilidad, no se debe descartar el caso. Pueden clasificarse en esta
categoría los casos en que el paciente fallece antes que concluyan los
estudios, no se logra localizar al paciente, se pierde la pista del paciente
durante el seguimiento o el paciente recibe solamente un diagnóstico clínico de
un profesional de servicios de salud, sin pruebas de laboratorio.
Como no se realizó una investigación epidemiológica y no se pudo
confirmar ni descartar la infección por el virus del sarampión, estos casos
representan una falla del sistema de vigilancia.
OPS, Cuaderno técnico No.41, 2000.